Lunes, 1ro de mayo de 2017|

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Arsène Lupin, un anarquista de la "Belle Epoque"

Arsène Lupin, un anarquista de la "Belle Epoque"

Rai Ferrer

En origen, el caballero y ladrón Arsene Lupin se llamaba Marius Jacob y era uno de los anarquistas más famosos de la "Belle Epoque". Al igual que Durruti, robaba a los ricos para ayudar a los pobres. Era como el Robin Hood de los desheredados y entre sus señas particulares destacaba su maestría para disfrazarse y para introducirse en los ambientes más selectos de París. Sobre este personaje, nació en 1905 la figura de Arsene Lupin, el intrépido aventurero creado por Maurice Leblanc para la revista francesa "Que sais je". Tenía que competir con Sherlock Holmes y con Raffles, dos de los héroes más emblemáticos de su tiempo, pero en las historias del colega de Marius Jacob, además de robos, amoríos y disfraces, había algunas cosas más. Por una parte la sabiduría literaria del autor, por otra su imaginación desbordante y bordeando el asunto, la propia ideología de Maurice Leblanc, tan anarquista y aventurero como su carismático ladrón.

En la Francia de la "Belle Époque", Lupin es un "trabajador de la noche", que se sitúa siempre al lado de los débiles.

Concebido desde sus orígenes como un justiciero, Arsene Lupin (que en palabras de Jean Paul Sartre es "el Cyrano del hampa"), pasa de "desfacedor" de entuertos a agente secreto, de grande de España a príncipe ruso y con el estallido de la Gran Guerra, de ladrón de guante blanco a espía al servicio de su país. Como el delincuente Vidoq de la época napoleónica, el caballero-ladrón Arsene Lupin, finaliza su carrera convertido en un policía honesto que trabaja para el gobierno.

La moraleja del caso es que, como le pasó a Conan Doyle con el personaje de Sherlock Holmes, Maurice Leblanc no pudo nunca deshacerse de su criatura, a la que intentó matar alguna que otra vez sin resultados positivos. "El héroe de París" como se le llamó entonces, había llegado al corazón de los franceses y hacerlo desaparecer no era bueno para los bolsillos del escritor.

Crítica de la película: Arsene Lupin (Francia, 2004. Director: Jean-Paul Salomé)

Al igual que los ríos que se bifurcan y vuelven a aparecer, la saga literaria de Arsene Lupin, tiene una carrera larga en el cine, con títulos como: "Arsene Lupin, detective" (1937), "La vuelta de Arsene Lupin" (1938) y "Las aventuras de Arsene Lupin"(1957). Ahora, después del éxito de la película francesa "Vidoq", nos llega el "Arsene Lupin" de Jean-Paul Salomé, un director desconocido entre nosotros que ha elegido para su adaptación a la pantalla la novela, "La condesa de Gagliostro". No ha sido una mala elección la suya ya que el libro de Leblanc recupera las primeras aventuras del personaje, incluyendo sus orígenes y algunos de los robos más sonados de su historia delictiva, entre ellos el del collar de la reina María Antonieta, que el pequeño Lupin sustrajo del hogar de los enemigos de su madre. El posterior asesinato del padre será el desencadenante de su carrera de caballero-ladrón con deseos irreprimibles de venganza.

Ya en la edad adulta, el apasionado Lupìn, que se esconde ahora tras el nombre de Raoul d´Andrèsy, conoce a la inquietante condesa de Gagliostro, la hija de Pedro Bálsamo (el famoso Gagliostro), cuya belleza continúa indestructible a pesar de los años. La relación de amor y odio entre la pareja es uno de los puntos más calientes de la película.

El actor francés Romain Duris (con mas aspecto de anarquista que de gentlemen), es un Arsene Lupin bastante convincente, aunque resulta un tanto oscurecido por la presencia de Kristin Scott Thomas, la actriz inglesa que sin ser la Lana Turner de "Los tres mosqueteros", da a su papel de la enigmática condesa un toque perverso y pasional de auténtico voltaje.

Algo confusa en su realización y desarrollo, la película de Jean-Paul Salomé aparece como la mejor tarjeta de visita para adentrarse en las aventuras literarias de este personaje inolvidable, que en palabras de la pareja de escritores Boileau-Narcejac "sería capaz de robar las torres de Notre-Dame para donarlas a una Asociación de Caridad".

Damos las gracias a Rai Ferrer por la cesión de éste artículo publicado en 2005 a raiz del estreno de la película en el periódico Última Hora.

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La Condesa de Cagliostro Les trois crimes Fotograma del film