Martes, 23 de mayo de 2017|

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Claudia López Benaiges, una gran mujer, un gran corazón.

Claudia López Benaiges (n. Santiago de Chile 1969 – † 11 de septiembre de 1998) fue una joven militante anarquista chilena y estudiante de danza de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Fue asesinada con una bala en la espalda en la Población La Pincoya de Santiago (Chile), junto a un joven poblador de la zona, en la noche del 11 de septiembre de 1998 por Carabineros de Chile durante una protesta por el 25° aniversario del Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

Se ha convertido en un ícono para el joven movimiento anarquista chileno, para el movimiento de estudiantes y jóvenes de organizaciones sociales en Chile, y una muestra para quienes afirman que el régimen chileno sigue siendo controlado de la misma manera en que fue dirigida la dictadura militar. Existe un centro social con su nombre en la ciudad de Penco, el Centro Social Anarquista Claudia López.

Hoy extiendo mis manos a través de estos muros, condenados a retener vacíos agónicos, a quebrar la identidad que huele a barro, a arrancar las ideologías estelares ecritas en la piel.

Hoy, voy tatuando contra la pared los pensamientos, los olores, los sonidos liberados, rebeldes, subversivos e insurrectos, y termino los murales inconclusos de las calles que aún no se construyen.

Y, hoy, enciendo, encendemos mil hogeras, me amotino, nos amotinamos mil veces. Entro en huelga, construyo túneles quiméricos, y mañana volveré, volveremos a hacer arder tus barrotes.

Porque ninguna cadena será perpetua, y ninguna cárcel de “alta seguridad” para los sueños de los grillos y las esperanzas de cigarra.¡porque estos óvulos subversivos y amurallados, darán a luz la próxima BARRICADA!

Las letanías celestes que repletan las noches de los mundos, interrogan incesantes a las hijas ansiosas de la incertidumbre.

Explotan fulgurantes como los cuerpos que se extienden a través de las paredes, que irrumpen por los susurros de la luz, que enfrentan los abismos aireados y tórridos.

Los cuerpos oscuros de la ansiedad insurrecta, del deseo subversivo de las cadenas lunares, que derramadas en la tierra buscan sus nombres, esos que aún no tienen, que yacen hundidos en las raíces de las selvas.

HOMENAJE A LAS HIJAS DE PUTA…

Ellas, las hijas de puta.

Las hembras de las lunas rebeldes de la intemperie oscura, y de los soles tórridos calcinantes del yugo.

Ellas las odiadas, las despreciadas, las olvidadas, las negras, las rojas, las asesinadas, las torturadas, las…

Seguirán de frente con sus pechos polvorientos y ametrallados inflamando tus caminos, mostrándote su sexo orgullosamente erguido de guerrillas.

Continuarán explotando, gimiendo demenciales de verdades radicales, inundando los silncios de estas selvas de orgasmos libertarios.

Y ellas seguirán fecundando al mundo de más hijas e hijos de puta,

Y en las calles tomadas con sus cuerpos agirosalados de fusil, para saltarte encima y escupirle la cara a tu cabrona opresión y a tu cafiche sistema…

¡¡porque hoy más que nunca la LIBERTAD lleva tatuada en la piel a una hija de puta!!