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Crónica de la manifestación: "Por la libertad de expresión y manifestación" en Madrid.

Madrid 15 de Mayo 2011

El rezo del Santo Rosario en la parroquia de San Lorenzo, “arma poderosísima” según Gioacchino Pecci, conocido por León, de ordinal XIII, no ha impedido que más de quinientas personas, en una hermosa tarde soleada con una temperatura muy agradable para ir de procesión, hayamos recorrido las calles del barrio de Lavapies en un ambiente alegre y libre. El cartel de la convocatoria con la referencia a la alegría de la sociedad libre de dioses y hechiceros anticipaba el ambiente festivo y lúdico.

Los rancios ataques nacionalcatólicos que consiguieron la prohibición de la procesión el jueves 21 de abril, Jueves Santo ¿Porqué y para quién Santo? No han podido criminalizar el ateismo y el librepensamiento, porque no hay nada que criminalizar. El pensamiento sin dogma es tolerante, nada violento y pretende el disfrute de la vida en libertad.

Tras la pancarta de cabecera con el lema de la manifestación "Por la libertad de expresión y manifestación", la Tetera de Bertrand Russell fue aclamada como ¡Guapa! ¡Guapa! ¡Guapa!.

Consignas pidiendo la retirada de la religión de las escuelas; cultura en lugar de curas; la libertad de la mujer para decidir sobre su cuerpo; reivindicando la devolución del dinero usurpado por la Iglesia con la complicidad del estado a la clase trabajadora… El desprecio que nos produce el tratamiento del sexo que hace el clero, prohibiéndoselo a todos y abusando de niños, niñas…Llamamiento a Rouco para que se ponga a trabajar y deje de vivir del cuento. En definitiva muchos son los motivos para una manifestación.

También se expresaron dudas sobre la virginidad de la Virgen y la convicción de que hubiera abortado, por aquél entonces no existían los condones.

También fue recordado Ratzinger, jefe de la ICAR (Iglesia Católica Apostólica y Romana), por la visita que va a realizar el próximo Agosto con motivo de las jornadas mundiales de la juventud ¿Y les van dejar los hijos?

Poco habitual es la presencia en estos actos de medios informativos como Telemadrid, Intereconomía y Veo7, que de todos es conocido su nivel de objetividad ¿Será que apoyan la convocatoria? En nuestra opinión lo más probables es que buscaran la criminalización del acto, filmar y luego acusar.

Para finalizar, recordar que hay tres compañeros sobre los que pende una querella por… ¡Incitación al genocidio!

Ni Dios Ni Amo

Grupo Anarquista Volia (FAI)


Artículo sobre la Procesión Atea aparecido en la revista EXODO nº 108 de Abril de 2011 pg. 56 firmado por la Comisión de Laicidad de la Iglesia de Base de Madrid.

Convocada por la Asociación “La Playa” de Lavapiés, para la tarde del jueves, aproximadamente en el mismo horario que las procesiones de Semana Santa, fue prohibida por la Delegada del gobierno. Los argumentos que da merecen una reflexión. Dice que es un “castigo a la conciencia católica”. Teme que el acto ateo sea “una ofensa a los sentimientos religiosos” y pueda dar lugar a confrontaciones y altercados. Pensamos que este grupo de ateos tiene derecho a reunirse y proclamar públicamente sus creencias. La presunción de un “castigo a la conciencia católica” es un juicio de intenciones, irrelevante en términos jurídicos, que muestra una percepción de la Delegada contraria a la aconfesionalidad del Estado. Si es difícil demostrar la intención de ofender, más difícil resulta argumentar la “coacción o intimidación” a la confesión católica que se imputa a los convocantes. La exhibición de ideas contraria a la existencia de Dios en nada coacciona la fe religiosa de los católicos, igual que las procesiones de Semana Santa no deben interpretarse como una intimidación a los librepensadores. La procesión atea no da lugar a enfrentamientos, si se señalan otros itinerarios. Tampoco ofende para nada a otras creencias. Lo que sí se pone de manifiesto es la práctica confesionalidad católica de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, hostiles desde el primer momento a la manifestación atea y que la religión católica tiene firmemente ocupados los lugares y los tiempos de las ciudades españolas. Una prohibición inexplicable en un Estado aconfesional.