Viernes, 19 de julio de 2019|

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De niños. Narra la historia del barrio chino de Barcelona de Joaquim Jordà (España, 2003)

PROYECCIÓN EN LA FUNDACIÓN ANSELMO LORENZO. Calle Peñuelas 41 Madrid. Metro Embajadores MARTES 12 a las 19 horas.

Sinopsis: Narra la historia del barrio chino de Barcelona en torno al caso de pederastia que en 1997 dio lugar a un juicio sumido en la irregularidad que fue morbosamente aireado por los medios de comunicación. La grabación del juicio nos acerca a un grupo de anónimos acusados, padres cómplices y supuestos pederastas, en el conjunto de un entramado de rencillas, medias verdades y lucha política.

Comentario personal: Documental sobre una serie de casos de pederastia en el Raval de Barcelona. Este oscuro caso, que parece estar en medio de una trama internacional de pederastia y de especulación inmobiliaria, se convirtió en una caza al hombre por parte de unos periodistas más ansiosos por dar una noticia que por comprobarla. El caso es que nos muestran a Tamarit ante los jueces totalmente abatido mientras confiesa que sí, que le gustan los niños, pero que nunca en la vida ha tocado a uno. Los jueces, cuando no increpan a los testigos de la defensa, se quedan dormidos. El sobrecogedor testimonio de una mujer a la que se le hace confesar en público que ha tenido que prostituirse para darle de comer a sus hijos.

Hubo una gran cantidad de encausados que tuvieron que estar en prisión preventiva durante más de dos años y la sentencia a Tamarit de 112 años. Pero lo más extraño es que los vecinos del Raval que juzgaron eran la punta de lanza de un grupo de gente que plantaba cara al ayuntamiento ante los nuevos planes urbanísticos. Para colmo la actitud de la fiscalía y la magistratura fue digna de un linchamiento en toda regla y la actitud de los periodistas una clara farsa de ocultación de información, o de decir sólo lo que pudiera ser noticia. Parece ser la forma de acabar con cierta gente que molestaba. En cuanto al comportamiento de los jueces y magistrados, no es un muy habitual ni tan sólo en los continuos casos similares o de violencia de género. Joaquim Jordà, junto con una banda sonora de Albert Pla al final, nos muestran su desconcierto y enojo por cómo ha ido todo. Son tres horas que no se hacen largas y esto en un documental quiere decir que como mínimo consigue captar la atención del público y le hace pensar. Joaquim Jordà, en entrevista de hemeroteca, publicada en Begiradak, y reproducida por Rebelión el 26 de junio de 2006, escribió:[...] Vivo en un barrio determinado, que ahora tiene el nombre más o menos artificial del Raval, y que sigue siendo conocido en Barcelona como el barrio chino. El barrio chino fue durante muchos años un lugar básicamente centrado en la prostitución y, de manera colateral, ha sido una especie de barrio refugio de la pequeña delincuencia. Y ha sido el barrio donde vivió Jean Genet cuando todavía no era ni un famoso novelista, ni el condenado a muerte que luego fue. Ahí situó su maravillosa novela Diario de un ladrón. Siempre ha sido el barrio de la prostitución y el barrio de la mala vida.

Como dice justamente uno de los protagonistas de la película, el barrio de la mala vida era un barrio segurísimo para el viajero, para el transeúnte, porque si la gente iba allí para follar era evidente que no podía follar si le robaban la cartera. Con lo cual, las fuerzas vivas del lugar se encargaban de que allí no ocurriera nada. Pasa un tiempo, el negocio se iba a la mierda. Es la misma idea que sale en la ópera de Brecht, en la obra de Cuatro centavos: cuando en un lugar hay que vivir, en ese lugar no se puede robar. No puedes atraer más la atención de la policía, que bastante cargado está ya.

Con el tiempo este barrio, que por tener estas características se convierte en el barrio donde el suelo más barato de Barcelona y es de los pocos barrios que permite una reorganización urbanística, evidentemente de tipo capitalista. En Barcelona es imposible reedificar en los barrios altos, en los barrios de la burguesía porque el suelo es inalcanzable. Sin embargo en el barrio donde vive el proletariado, este subproletariado o el lumpenproletariat, por emplear palabras más clásicas, el suelo es más accesible. Accesible en el doble sentido de la palabra: el suelo es un suelo que se puede comprar, y aquí empiezan las grandes manipulaciones. Algo que podría ocurrir en las partes altas de la ciudad, me estoy referiendo a conductas sexuales llamadas aberrantes, los propios barrios altos se encargarían de que no fuera transparente. En un barrio bajo, en un barrio así, ya canalla por definición, pasa justo lo contrario. La vida no es más agitada en un barrio como el Raval, lo que pasa es que la miseria y la pobreza son muy transparentes, no admiten disimulos.

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factores como la maldad, intereses locales, peleas, discordias, enemistades locales y a la estupidez en general y concreta de los medios de comunicación[.] son factores determinantes en el desarrollo del llamado caso Raval, pero existe también una utilización por parte de los poderes públicos. Aireando, propagando esta historia, se intentan acallar las protestas de los vecinos, que son muchas, y no me refiero a la cantidad, si no a la aparatosidad. El Ayuntamiento nunca hace caso a las protestas de los vecinos, pero aquí aprovecha para divulgar el caso, convencer, de una manera muy sutil de que ha sucedido algo terrible.

Su tesis es la siguiente: ¿Qué es lo peor que se puede hacer ahora en el mundo? El pecado, el crimen más horrible: algo que afecta a los niños. Todo es tocable, menos la infancia, que es intocable. Si se demuestra que en un barrio ha estado ocurriendo la violación sistemática de muchos niños y el ocultamiento sistemático de este hecho, por el barrio, la tentación implícita del no escándalo, simplemente el hecho de ocultarlo todo, significa que este barrio está podrido. Como todo está podrido hay que intervenir, y cómo se interviene, pues cortando diez manzanas. Hay que entrar a saco en este barrio y limpiarlo: quitar los pozos de oscuridad donde ocurren esas cosas terribles.

Anuschka Seifert, en entrevista con Joaquín Jordá, en revista Lateral, nº 114, 2004, escribió:[...] A. Seifert: A los especuladores les vino todo esto al dedillo...

J. Jordá: En este barrio ha habido un enfrentamiento previo, cuando se empezó la política de remodelación. Hay una asociación de vecinos que es partidaria, que es pro-Ayuntamiento, y otra que no, que se crea justamente para llevar el Ayuntamiento a los tribunales. Y ésta se segrega, se escinde, porque está en contra de la política de derribos. Y en esta asociación de vecinos se descubren los supuestos pederastas. Hay muchos elementos que contar, historias mezcladas, esto es como la gran historia, luego vienen las pequeñas historias.

Miguel Martín Ayllón, en "Internet, paidofilia y represión", en Rebelión, el 10 de diciembre de 2004, escribió:[...] En "De Nens", un estremecedor documental dedicado precisamente al que se denominó Caso Raval, Joaquín Jordá desmonta y demuestra los mecanismos que conectan los miedos y los prejuicios morales, la acción de los medios de comunicación, y el trabajo de los jueces. Xavier Tamarit, un miembro activo, histórico y reconocido del movimiento vecinal, es sometido a un auténtico linchamiento moral, mediático y procesal, a partir de su labor como educador y su trato habitual con menores, convertido en motivo de sospecha. A lo largo de un juicio plagado de pruebas falsas, medias verdades y arbitrariedades, Tamarit rompe con el teatro que caracteriza el acto judicial, declara sin ambages su paidofilia a la vez que afirma tajantemente no haber ejercido ningún tipo de agresión ni abusos, sobre ninguno de los menores con los que mantenía una relación cotidiana. La causa se basa en testimonios de niños que, con la inestimable ayuda del Departamento de Menores de la Generalitat, son obligados a declarar hasta tres y cuatro veces ante la Policía. A lo largo del juicio, con sus preguntas, su trato a los acusados y sus valoraciones, tanto el juez como el fiscal muestran el absoluto desprecio que a priori sienten por quienes tienen ante sí. En su mediocre intervención final, el representante de la fiscalía afirma, como si fuera una prueba de cargo, que los acusados tienen unos valores y una forma de entender la vida distinta "a la nuestra", una condena moral de antemano que se solapa con una sentencia.

Otros comentarios: [youtube] El antropólogo Manuel Delgado reflexiona sobre Barcelona en "De nens"

Ficha técnica Guión: Joaquim Jordà, Laia Manresa. Música: Albert Pla. Fotografía: Carles Gusi, Enric Daví. Productora: Massa D’or Produccions. Producción: Lluís Ferrando, Isona Passola.

Idioma original: Catalán, castellano. Idioma original: Catalán, castellano.