Miércoles, 28 de junio de 2017|

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Desde Venezuela: Balance del chavismo y asesinato del activista yukpa Sabino Romero

Exponer un balance resumido de 14 años de gobierno bolivariano no es sencillo, en especial si debe hacerse siendo consecuentes como anarquistas y anticapitalistas radicales, diferenciándonos de lo que sobre el tema proclaman tanto la izquierda burocrático-autoritaria como la derecha y la socialdemocracia. Este ha sido para nosotr@s un esfuerzo constante, desmontando dos mitos complementarios: por un lado quienes glorifican a Chávez como prototipo del ‘socialismo del Siglo XXI’ y el anti-imperialismo; por el otro, quienes lo denuncian como dictador y enemigo del libre mercado. Frente a ambos, hemos expuesto un enfoque independiente del cual aquí apuntaremos rasgos básicos, que con más detalles y referencias está en www.nodo50.org/ellibertario.

Entendemos que lo ocurrido desde 1999 en Venezuela ha sido mezcla de militarismo caudillista, demagogia populista y capitalismo de Estado, con base en la abundancia de la renta petrolera. El llamado gobierno bolivariano es una continuación, y no una ruptura, de la democracia representativa en Venezuela –iniciada en 1958 con el acuerdo de las élites de poder que se conoce como Pacto de Punto Fijo- y de su modelo económico basado en la explotación de recursos energéticos para el mercado internacional. Las transformaciones que los anarquistas pretendemos van en rumbo muy diferente al seguido por este ‘proceso’, pleno de autoritarismo, en alianza vergonzante con el capital transnacional en empresas mixtas que controlan las reservas de petróleo y gas del país y con la entrega de recursos mineros como el oro y el carbón (militarizando para ello la Sierra de Perijá y las selvas de Guayana con la excusa de combatir la guerrilla o la minería ilegal, reprimiendo a las comunidades índigenas que allí habitan), un gobierno infectado de corrupción, con orientaciones, personajes y actitudes que no podemos respaldar. Lo afirmamos porque hemos investigado, documentado y denunciado sobre el rol asignado a Venezuela en la globalización económica, como proveedor seguro, barato y confiable de recursos energéticos al mercado mundial; buena parte de esa investigación y denuncia se recoge también en Venezuela: la revolución como espectáculo, libro publicado en varios idiomas y escrito por Rafael Uzcátegui –integrante de El Libertario.

Como ningún otro en el pasado, este gobierno de retórica nacionalista y populista fue muy eficaz para aleccionar al país en someterse al negocio petrolero global, y agradecer servilmente las migajas recibidas mientras se mantiene una de las distribuciones de riqueza más injustas en Latinoamérica. Al mismo tiempo, los cuestionamientos ambientales y sociales acerca de los efectos de la explotación de hidrocarburos y minerales se han convertido en tabú y políticamente incorrectos, tanto para la seudo-izquierda en el gobierno como para los opositores de derecha y socialdemócratas, a quienes sin duda enfurece que las políticas petroleras de Chávez fuesen tan sumisas al capital transnacional como a ellos les correspondería hacerlas de estar en el gobierno. Gracias a su tramposo discurso, ‘el Comandante’ pudo tomar decisiones que dos décadas atrás hubieran tenido un alto costo social y político, por ejemplo otorgar lucrativos contratos de extracción de hasta 40 años a favor de transnacionales como Chevron, BP, ENI y Repsol.

El régimen bolivariano desarrolló un gran aparato de propaganda para vender las bondades de su líder y de las políticas sociales que creó, pero los datos y la propia realidad demuestran que si acaso hubo mejoras –pretexto de la acción estatal para atribuirse legitimidad en cualquier parte del mundo- la situación popular no ha mejorado significativamente, pese a contar en este período con los ingresos fiscales y petroleros más altos de la historia nacional para un lapso similar, que si han servido para encumbrar a la ‘boliburguesía’ o burguesía bolivariana crecida a expensas del poder oficial. Mucho de esto lo hemos descrito con pormenores en El Libertario, procurando citar fuentes y datos del propio gobierno. Tal vez el mejor testimonio de cómo se ha agudizado la crisis para los de abajo es ver la terrible alza en la cifra de homicidios en Venezuela, con más de 21.000 muertes por dicha causa para el año 2012 (en 1998 hubo unos 4.400 homicidios). Esto señala la creciente extensión de un clima de violencia delictiva que refleja la desintegración social, pues tal tendencia se habría revertido, o al menos contenido, si la pobreza, la falta de educación y la desorganización colectiva estuvieran realmente en retroceso, según proclaman los voceros del chavismo en todo el mundo.

No menos importante ha sido la anulación y domesticación de los movimientos sociales que resistieron al modelo neoliberal en la década de 1990. Los asesinatos en años recientes de luchadores populares como Mijaíl Martínez, Luis Hernández, Richard Gallardo, Carlos Requena y Sabino Romero, cuya impunidad ha sido avalada por el silencio cómplice de los seguidores del gobierno, demuestra que en 14 años los únicos lazos de solidaridad construidos fueron de tipo vertical con la figura mitificada del ‘Comandante Chávez’.

La esencia militarista -y por consiguiente autoritaria, chauvinista y burocrática- de este régimen es evidente, tanto porque la mayoría de sus cuadros dirigentes vienen de los cuarteles, como por imponer una cultura política que copia rasgos detestables y peligrosos del oficio castrense, entre ellos el principio de obediencia ciega al líder con el resultante culto a la personalidad, del cual tuvimos una muestra reciente y grotesca en los rituales fúnebres del caudillo. Además, siguiendo una regla bien conocida en este continente cuando los militares están al mando, los gastos de las Fuerzas Armadas han tenido un crecimiento desenfrenado, lo que se confirma en hechos como que en años recientes el Estado venezolano ha sido el principal comprador de armamentos en América Latina. Para una reseña amplia en referencia a la militarización de la política y la sociedad venezolana, ver http://www.wri-irg.org/search/node/....

Hugo Chávez entra en los libros de historia dejando una herencia visible en la vida diaria de este país: inflación desbocada, creciente desempleo y precariedad ocupacional, sucesivas devaluaciones monetarias, espantosa inseguridad personal, crisis en los servicios públicos, educación y salud por los suelos, falta de viviendas, obras públicas obsoletas o en ejecución atropellada, atención sólo demagógica para las extremas carencias de los más necesitados, y un etcétera que no por largo es menos nefasto. Por obra de sus años de gobierno corrupto, inepto y derrochador, los venezolanos no tuvimos que esperar un bajón de precios en el mercado petrolero para que hoy estemos tan mal, pese a lo que quieran creer –y hacernos creer- quienes ahora lo veneran como ejemplo revolucionario a seguir.

Periodico El Libertario (Venezuela)
www.nodo50.org/ellibertario


Capitalismo energético: Autor material e intelectual del asesinato de Sabino

Durante la noche del 03 de marzo de 2013 fue asesinado en la carretera de Chaktapa, en la Sierra del Perijá, el cacique yukpa Sabino Romero, conocido por su defensa de los derechos del pueblo yukpa. Desde el 13 de noviembre de 2003, fecha en que el presidente Hugo Chávez anunció en El Menito, Lagunillas, la triplicación de la explotación del carbón a 36 millones de toneladas métricas anuales en territorios habitados por diferentes etnias aborígenes, Sabino Romero fue parte de las comunidades indígenas que se movilizaron para rechazar las consecuencias en sus territorios de la expansión de la megaminería en la región. La lucha de Sabino se enfocó a lograr la demarcación y titularidad de los territorios indígenas, para lo cual realizó diferentes movilizaciones tanto en el estado Zulia como en Caracas, utilizando diferentes métodos de lucha, entre ellos la acción directa y la ocupación de tierras indígenas en manos de ganaderos.

Los niveles de autonomía de Sabino Romero en su lucha motivaron una estrategia compartida entre todos los factores de poder regionales y nacionales interesados en continuar la explotación de las tierras indígenas. En el año 2009 dos comunidades, una de ellas con Sabino Romero, ocuparon una finca en Chaktapa, Zulia, para rechazar el estancamiento del proceso de demarcación. El ejecutivo nacional inició una estrategia para dividir a los ocupantes, y en un hecho oscuro, 3 indígenas fueron asesinados. Aquello fue la excusa perfecta para retomar militarmente la finca y criminalizar a Sabino Romero, quien duró 18 meses en prisión acusado del homicidio en el hecho. Mientras los ganaderos lo acusaban de ser un “robaganado”, medios privados de la región arreciaban la guerra sucia contra la lucha indígena, con el apoyo de aliados en Caracas: el ministro de Interior y Justicia Tareck El Aissami y la ministra de pueblos indígenas Nicia Maldonado. Mientras el chavismo burocratizado distraía la lucha indígena con dilaciones, excusas y espectáculos mediáticos cada 12 de octubre, otros sectores del chavismo aislaban a Sabino Romero y los yukpas de la solidaridad de otros movimientos sociales y revolucionarios independientes del control de Miraflores. La estrategia, desde todos los frentes, era realizada por todos y cada uno de los beneficiarios de la economía primario exportadora de minerales y energía en el país.

El asesinato de un luchador yukpa intenta encubrirse con versiones oficiales que intentan distraer la atención de los verdaderos responsables. Estas versiones cuentan la amplificación del periódico oficialista Panorama, conocido por las generosas pautas publicitarias recibidas por las estatales PDVSA, Corpozulia y Carbozulia, y avalada por los organismos policiales y militares, los mismos que han venido atropellando a las comunidades indígenas de la Sierra del Perijá en complicidad con los ganaderos de la zona. Es muy significativo que el plan de asesinato que Sabino venía denunciando se perpetrara ahora que el estado Zulia está bajo el control político del bolivarianismo. Como en el caso de otros luchadores sociales asesinados los escándalos mediáticos oficiales serán un aval para la impunidad.

La lucha de Sabino Romero enfrentaba, de fondo, al modelo de desarrollo basado en la extracción y comercialización de recursos petroleros, gasíferos y minerales al mercado mundial, rol asigando a Venezuela por la globalización económica. La profundización del capitalismo petrolero estatal soslaya las consecuencias sobre el medio ambiente, así como a las comunidades campesinas e indígenas. La verdadera causa del estancamiento de la demarcación y entrega de tierras indígenas es que en ellas se asientan los recursos minerales a ser exportados. Por ello la resistencia de Sabino era una resistencia al modelo. Por ello había que quitarlo de en medio, de cualquier manera. Por ello se suman 13 yukpas muertos, todos impunes hasta el día de hoy. Y como se demostró en el juicio contra las organizaciones que apoyaban su lucha (Homoetnatura y Provea), había que restarle todos los apoyos posibles.

Desde El Libertario rechazaremos y denunciaremos en todos los espacios a nuestro alcance el asesinato de Sabino Romero, y continuaremos difundiendo tanto las luchas indígenas como el resto de luchas sociales en el país con niveles de autonomía. Sabino se une a la lista de luchadores asesinados durante el gobierno bolivariano por defender sus derechos, junto a Mijaíl Martínez, Luis Hernández, Richard Gallardo y Carlos Requena. La única polarización que los anarquistas reconocemos es entre gobernantes y gobernados, entre poderosos y débiles, patrones y trabajadores, en fin, víctimas y victimarios. Por ello no pediremos nada a sus victimarios y no esperamos nada de su pantomima de “justicia”, ni de las lágrimas de cocodrilo de los burócratas que condujeron a Sabino al cadalso. Como ayer, hoy y mañana seguiremos movilizados con todos aquellos quienes luchan en el país contra el poder, esperando el día que la sangre de los nuestros pueda ser reivindicada y vindicada.

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Denuncia desde La Habana: el Estado cubano decomisa ejemplares de El Libertario

Acabamos de enterarnos del grotesco procedimiento censor de la burocracia estatal cubana para impedir que un envío de nuestras últimas ediciones impresas llegue a l@s compas de Cuba. La información detallada y una resuelta denuncia sobre este hecho -suscrita por el Taller Libertario Alfredo López de La Habana- puede leerse en "Incautan en La Habana envío postal de El Libertario desde Caracas"

Otro reporte de esta situación, también escrito en Cuba, se encuentra en "Decomisan periódicos a anarquistas cubanos" http://www.havanatimes.org/sp/?p=78092