Lunes, 20 de noviembre de 2017|

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El FMI advierte de que España, Portugal y Grecia habrán de bajar sus salarios

Hitler, en “Mein Kampf”, asigna a los países del Sur de Europa, dentro del nuevo orden que resultará de la implantación del III Reich, las labores agrícolas, pues estima que en nada están capacitados para realizar las elevadas tareas de la industria o el pensamiento, labores para la que solo los razas arias, y en menor medida las sajonas, están preparados.

Ante la recomendación del FMI, uno no pude dejar de pensar en ese proyecto preguntándose si aquella locura ha germinado ahora en este ente. Pues, como escribía recientemente José Manuel Naredo en el periódico Público, “Merece la pena recordar que el salario medio y el coste laboral por hora trabajada se sitúan en España muy por debajo, no ya de la media de la UE de los 15, sino también de la media de la UE ampliada de los 27 países. Porque la evolución de los salarios en España arrastra todavía la enorme pérdida de poder adquisitivo que sufrieron con la inflación y la represión de la posguerra, que se recuperó durante el tardo-franquismo, para moderarse de nuevo con los pactos de la democracia y con el reciente aumento del trabajo precario. Por lo tanto, puestos a buscar responsabilidades, no son los modestos costes salariales los que han venido lastrando la competitividad y haciendo tan deficitaria la balanza comercial en nuestro país, sino la escasa productividad y vocación exportadora de las empresas. En este contexto –y con una tasa de paro que dobla (triplica) a la de los países de nuestro entorno– parece una broma de mal gusto hablar de que hay que flexibilizar el mercado de trabajo, abaratar el despido o desvincular la evolución de los salarios de la del coste de la vida, para hacer que el coste laboral caiga todavía más por debajo de la media europea a la vez que se da rienda suelta a las inversiones especulativas y/o improductivas engrasadas con dinero público, atentando contra la convergencia de ingresos y la cohesión social.” En el último decenio la pobreza en la península Ibérica aumenta a un ritmo mucho más elevado que en otras zonas de Europa, incrementándose en ese período en casi 2 millones el número de personas que no tienen ingresos mínimos para cubrir sus necesidades básicas.

Es importante señalar que en ese mismo periodo en nuestro entrono es donde más se han incrementado los ingresos de sus multimillonarios (en euros). En nuestro país o conjunto de países que conforman un país por su negativa a serlo, los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Lamentablemente, el crecimiento de estos últimos es exponencial mientras que el de los otros se mantiene casi constante.

Qué se pretende con la rebaja de salarios. La reducción de la capacidad adquisitiva de una población destinada a servir a los jubilados europeos y a facilitar la distracción de sus jóvenes Erasmus, mientras se ven privados de recursos para atender a sus dependientes, jubilar a sus mayores o educar a sus jóvenes.

El salario medio anual de las personas que residimos en eso que quienes nos ofrecen sus recetas conocen como España, se situaba hace un par de años en 20.438 euros, muy por debajo de la media de la Unión Europea de los Quince, con 34.412 euros anuales, y menos de la mitad del que cobran en países como Dinamarca (47.529), Noruega (45.485), Luxemburgo (42.135) o Alemania (41.691), que encabezan el ranking.

Si se bajan los sueldos, ¿Dónde van a ir los mayores beneficios que obtendrán quienes de ello se aprovechen? El sur de Europa solo tiene una salida para su crisis, es la misma que guía en este mismo momento el bienestar del norte: incremento de los salarios, reducción del tiempo de trabajo, aumento de la cobertura asistencial, subida de la capacidad adquisitiva de los pensionistas, reducción del coste de sus viviendas, algo que tan solo con el incremento de las cargas impositivas, el control de la corrupción y la erradicación de la evasión de capitales sería posible. Algo que, dado que el estado no puede llevarlo a cabo, tenemos que llevar adelante entre todas y todos, denunciando públicamente al corrupto, evidenciando en los trabajos los sueldos de los directivos y publicitando los gastos suntuosos de quienes declaran que nada tienen.

Aurora Nº 1 Febrero 2010

Ilustración: Suma que te suma y multiplica, cada día me afano más.