Jueves, 25 de mayo de 2017|

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El copago reduce el uso de los servicios entre la población de renta más baja, pero incrementa los costes globales del sistema.

Investigación realizada en Oregon (EEUU) tras la introducción de copagos por la utilización de servicios sanitarios. En el conjunto del sistema, el uso de servicios sanitarios disminuyó un 4,7 % globalmente, pero el coste por usuario aumentó un 14,9 % y el coste total por habitante aumentó un 9,5 %.

La aplicación de medidas de copago en personas de nivel socioeconómico bajo redujo el uso de las urgencias hospitalarias y de las consultas de atención primaria, por lo que se produjo lógicamente un ahorro de costes en dichos servicios.

Los pacientes, pudiendo necesitarlo, retrasaban su acceso al sistema sanitario, y cuando acudían a él, presentaban enfermedades más graves lo que generaba un mayor coste global para el sistema.

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