Sábado, 22 de julio de 2017|

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Huesca, una exposición homenajea a Ramón Acín con la exposición "Vuelo A80 Huesca-Hiroshima"

La exposición "Vuelo A80 Huesca-Hiroshima" pretende unir oriente y occidente a través de la papiroflexia

Las pajaritas de Ramón Acín simbolizan la paz y la libertad, y eso es lo que se ha querido transmitir con la exposición "Vuelo A80 Huesca-Hiroshima" inaugurada ayer en el marco del ochenta aniversario de la instalación del monumento a las pajaritas de Ramón Acín en el Parque Miguel Servet de Huesca.

HUESCA.- Como un vuelo metafórico, la muestra pretende unir oriente y occidente en un llamamiento a la comprensión por encima de intereses e ideologías y con la ayuda de una pasión común: la papiroflexia.

Por un lado, la exposición homenajea al anarquista oscense fusilado un 6 de agosto de 1936, y cuyo monumento a las pajaritas fue el primero del mundo relacionado con el arte de plegar papel.

Por otro, la historia de Sadako, una niña que con sólo dos años sobrevivió a la bomba atómica en Hiroshima lanzada otro 6 de agosto de 1945, pero cuya radioactividad le causó la muerte a los doce años. Durante su último año en el hospital, la pequeña se propuso completar mil grullas o zhuros de origami (palabra japonesa para designar papiroflexia), símbolo de longevidad, salud y paz. Sadako no logró terminar su deseo, pero sus amigos y compañeros de clase lo hicieron por ella y, desde entonces, en el Parque de la Paz de Hiroshima se erige el segundo monumento del mundo a la figura de papel. En él, Sadako aparece de pie sobre una montaña de hormigón que simboliza el paraíso, mientras que en sus manos sostiene una grulla dorada.

LA UNIÓN DE DOS CULTURAS

"Vuelo A80 Huesca-Hiroshima" recoge una representación de ambos mundos, la pajarita de Ramón Acín y la grulla de Sadako. La primera parte incluye un recorrido por los bocetos de Ramón Acín, así como fotos antiguas con sus familiares, alumnos y amigos delante y otras de los monumentos que se han levantado en su honor en San Sebastián de los Reyes en Madrid, en Barcelona, en Murillo de Tou, en Zaragoza, y en las afueras de la cárcel de Santander, donde los presos plegaron unas pajaritas muy especiales con las hojas de un ejemplar del Quijote y mirando al Cantábrico.

Además, encontramos un recorrido por la evolución del monumento, como unas pajaritas de hierro que simulan las del Miguel Servet y que construyó Ramón Acín con anterioridad y varias fotos tomadas en distintos momentos de su historia.

En la colección dedicada a la pajarita se han aportado también recortes de periódicos, libros, citas de poetas como García Lorca, Unamuno o Ramón Gómez de la Serna, también aficionados a la papiroflexia, e incluso una carta que el maestro anarquista envió desde la cárcel a sus hijas.

La parte "oriental" incluye fotos del monumento a Sadako, un facsímil del libro más antiguo de papiroflexia ("El libro de las mil grullas", del siglo XVIII), así como otros objetos que recuerdan a la pequeña.

No faltan en la exposición pajaritas y grullas de todos las formas y colores, además de varias reproducciones muy especiales que ha donado el Grupo Zaragozano de Papiroflexia. Entre éstas destacan un belén de papel, un manto de la Virgen del Pilar decorado con pajaritas , el personaje de Don Quijote y un arca de Noé en miniatura elaborada con pinzas.

A la exposición asistieron la concejala y el técnico de Cultura, Teresa Sas y Luis Lles, respectivamente, la comisaria de la exposición, Vicky Calavia, varios representantes del Grupo Zaragozano de Papiroflexia y los familiares de Ramón Acín.

Carlos Pomarón, miembro de la asociación zaragozana de papiroflexia, explicó que su intención es dar las gracias y devolver de alguna manera al maestro Ramón Acín su legado artístico. De hecho, la obra que preside la sala intenta transmitir esa belleza "sencilla y austera" característica del artista.

Por otro lado, Pomarón animó a los ciudadanos de Huesca a poner en práctica sus habilidades y plegar grullas y pajaritas en la sección interactiva y didáctica de la exposición, ya que todas estas reproducciones serán enviadas a Hiroshima, donde cada 6 de agosto la población deposita sus "grullas por la paz" en el monumento dedicado a Sadako.

Por último, la familia Acín se mostró muy emocionada por la exposición. Conchita, una de las nietas, expresó su alegría por el "gran cariño" con el que se recuerda a su abuelo, una memoria que espera que se mantenga "por largo tiempo". Marisol, sobrina de Ramón Acín, comentó que nunca falta a este tipo de actos porque desde muy niñas han conocido la historia de su tío a través de su madre. "Toda la familia lo vivimos mucho", concluyeron.

En definitiva, una exposición con mucho significado, completa y emotiva para la ciudad, que se podrá visitar hasta el 10 de enero en el Centro Cultural del Matadero.

Alba AGUILÓN
www.diariodelaltoaragon.es