Lunes, 11 de diciembre de 2017|

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Julián Méndez Gorines. In Memoriam.

En la madrugada del 1 de abril, nos dejó el excelente compañero Julián Méndez. Tenía 55 años de edad y llevaba con nosotros 25 años de compromiso y entrega. Primero desde “Subestaciones” a los inicios de la reorganización de la CNT en el metro, allá por los años ochenta. Recordamos sus idas y venidas al Salvador, con el *Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional*, y sus gestiones para poner en marcha una FM de *Radio Venceremos*…

Después luchando contra las reestructuraciones sucesivas, ya fuese en Instalaciones Fijas o en cualquier otro sector de metro. Una vez los ordenadores pasaron a ser herramienta habitual en la Sección Sindical, el compañero Julián se encargó de que siempre estuvieran a punto, no le importaba pasarse tardes, noches y fines de semana “optimizando” esas dichosas máquinas que nadie más entendíamos. Así se llevaba las CPU de los compañeros a su casa para *cambiarles las tripas* y que todo funcionase como la seda, sin coste alguno y sin admitir regalos: “*la solidaridad es así*”, protestaba.

Todos sabemos que era un sabio humanista. Era Biólogo y por ello conocía casi todo de los seres vivos, pero además sabía de todas las materias que podamos imaginar: mecánica, informática, geografía, historia, ideologías, literatura, revoluciones, cine clásico, internet, etcétera. Pero sobre todo, sabía de humanidad, se relacionaba con todos los compañeros y compañeras sin sectarismos, igual hacía de cocinero de las Paellas Republicanas, cada 14 de abril en Vallecas, que de encargado de guardería en las comidas campestres de nuestros 1º de Mayo.

Siempre ha hecho todo lo que se le pedía desde el sindicato y muchas veces más de lo pedido: carteles, pegatinas, calendarios, publicaciones. Lo último, ya convaleciente, ha sido publicado en el Contramarcha 50 que estamos repartiendo. Siempre quiso que todos los trabajadores supiesen de donde viene el 1º de Mayo. Siempre le pareció mucho más importante difundir la historia obrera entre los trabajadores, que los pormenores de la última reunión con la empresa. Así, en este número del Contramarcha, incluimos un artículo de cuatro páginas del bueno de Eduardo de Guzmán, que preparó Julián a finales de enero. Esperamos que lo leáis con deleite.

Regresó Julián de las islas Azores a finales de noviembre preocupado porque le fallaba la memoria asociativa, tema al que daba mucha importancia. Acudió al médico y después de varias pruebas se le diagnosticó cáncer en el cerebro, así nos lo comunicó él mismo: *“Hola chicos, hoy me han enseñado las imágenes de las RMN y del TAC. La zona afectada es muy grande, entre necrosis, tumor y zona periférica afectada por la inflamación es casi como la mitad de mi puño. No hay tratamiento quirúrgico, y esto es opinión del Servicio de Neurocirugía, pues está muy profundo y una intervención más agresiva me ocasionaría daños que no estoy dispuesto a tolerar, quiero ser Yo hasta el final.”*. A mediados de enero le pusieron nombre al bicho: *Astrocitoma de grado IV,* y en febrero comenzó el tratamiento con quimio, radioterapia y corticoides, obteniendo una mejoría que le permitió volver a casa y asistir al hospital sólo para recibir el tratamiento. Lo último fue una tos persistente acompañada de fiebre, que determinó un nuevo internamiento, era neumonía severa. No la superó y la madrugada del 1 de abril nos dejó. No ha habido cita en el tanatorio, ni cremación. Julián había donado su cuerpo a la ciencia y fue llevado a unas cámaras especiales reservadas para la Universidad Complutense, con lo que seguirá sirviendo a la humanidad durante muchos años.

Siempre seguirá vivo en nuestro recuerdo y en nuestros corazones. Son miles las enseñanzas que nos deja en todos los campos y en todos los sentidos.

Nuestro pesar para su compañera Lola, su madre y sus tres hermanas que tanto lo arroparon en estas últimas semanas, para sus compañeros de trabajo de la Sección de Comunicaciones y para todos los miembros de Solidaridad Obrera que compartieron luchas, ideas y anhelos con él.

Julián sigue, y seguirá en nuestro recuerdo.

El sábado 17 de abril pasaremos el día en Hontanares (Riaza) en medio de la naturaleza, todas y todos juntos recordando a Julián, hablando y compartiendo para aliviar, si se puede, el dolor de este hueco que no podremos llenar ya nunca.

*Para llegar a Riaza se toma la N-1, pasado Cerezo de Abajo se coge el desvio a la derecha (N-110) hasta Riaza y ya desde el centro del pueblo al lado de la iglesia parte la carretera que lleva al merendero de la Ermita de Hontanares. (LLEVAR COMIDA Y BEBIDA)*

Madrid, 2 de abril de 2010

Por Solidaridad Obrera LA JUNTA SINDICAL