Viernes, 15 de diciembre de 2017|

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La Degeneralidad

La Degeneralidad

I have a dream
Martin Luther King

¡Tengo una pesadilla!

Cuando soñé que había leído en la prensa del 25 de julio 2014 que Jordi Pujol Soley asumía todas las responsabilidades jurídicas por no haber declarado fiscalmente una fortuna heredada de su padre, y que de tal modo había "contaminado" a sus hijos y a su mujer, entendí perfectamente que vivimos en un país de opereta y mentiras. ¡Qué angustia de pesadilla!

¡Tengo una pesadilla! Si hubiera leído que Jordi Pujol Soley, el Nada Honorable Presidente de la Degeneralidad de Cataluña durante toda una generación, se había suicidado porque la fiscalía le acusaba de haber tejido pacientemente una red mafiosa de cobro de comisiones, regalos, extorsiones y favores para contratar obra pública; entonces habría creído que éste era un país realmente serio, capaz de generar dramas inmortales, y la figura de Pujol se hubiera parangonado con Hamlet, Edipo, El Padrino, Otelo, Fausto, Sancho Panza, Drácula y otros héroes de la Humanidad. Sería la figura de Pujol o el delincuente gobernante. Pero resulta que ni siquiera tiene el valor de un capo de barrio palermitano, resulta que era una rata de alcantarilla, un miserable ratero cogido con las manos en la masa; y había decidido defenderse de lo indefendible con estratagemas de leguleyo. Sin grandeza. ¡No se ha suicidado! ¡Qué opresión en el corazón! ¡Qué pesadilla más jodida!

Soñé que la primera pregunta que todo el mundo se podía hacer era por qué ahora (25 de julio de 2014) Pujol confesaba. Es indudable que Pujol tiene acceso a información privilegiada y sabía que era inminente que se acusara a varios de sus hijos de evasión fiscal y otros delitos. Su declaración, en la que confesaba haber recibido de su padre una herencia que mantuvo oculta durante treinta años en Andorra, defraudando a Hacienda, era y es sólo un desesperado intento de desviar las investigaciones en curso de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UNEF) sobre cómo el clan Pujol-Ferrusola ha amasado una fortuna, que puede estimarse en tres mil millones de euros, reduciéndolo todo a un fraude fiscal personal. Con 84 años sabe que no irá a la cárcel, sin embargo también sabe que es imposible ocultar las actividades mafiosas de sus hijos Jordi y Oriol. ¿Alguien cree seriamente que Artur Mas, nombrado a dedo presidente de la Degeneralidad por el clan mafioso de los Pujol-Ferrusola, no sabía nada, ni está implicado en nada? Parece ser que la policía trabaja en un escenario que contempla a Jordi Pujol Soley, en persona, comunicando el pizzo a los interesados, a veces en la propia sede del Palacio de la Degeneralidad, y en nombre de Cataluña, y su hijo era el encargado de cobrarlo . ¡Qué pesadilla tan terrorífica y angustiosa! ¡Qué vergüenza!

¡Tengo una pesadilla! Ya eran varios mafiosos los que le habían amenazado que si no intervenía en su favor, iban a tirar de la manta. Y ahora han tirado de ella y se ha visto lo que todo el mundo intuía, y todo el mundo sospechaba que estaba pasando desde hacía años. Felipe González, en su momento, había llamado a capítulo al fiscal Villarejo para pedirle que no siguiera investigando las evidentes responsabilidades de Pujol en el caso de Banca Catalana. Mientras PP y PSOE necesitaron a Pujol para gobernar, éste estaba protegido por la omertá. En cuanto Pujol derivó hacia el independentismo, el pacto tácito de omertà dejó de tener sentido. Mariano Rajoy, revelados además los casos Bárcenas y Gürtel, ya no tenía por qué proteger a Pujol, sino que muy al contrario, dado el aliento independentista de Pujol, ahora debía, por puro interés político, tirar de la manta. ¡Qué insufrible opresión en el corazón! ¡Qué terrible pesadilla!

Soñé que el poder y las influencias que otorga el cargo de Presidente de la Degeneralidad, beneficiaron a toda la familia Pujol (menos a una oveja negra que salió honrada), y que todos se han forrado con contratos públicos adjudicados a dedo, con una influencia mafiosa y amenazante sobre varias empresas privadas, coaccionadas por la familia para que les concedieran comisiones por ningún servicio, cargos, dinero y prebendas en los consejos de administración de numerosas empresas. Quienes querían hacer negocios en Cataluña, antes debían pagar el pizzo a la familia. Ya lo dijo Maragall en el propio Parlamento catalán, sin que ningún juez tomara la decisión de investigarlo a fondo Pero Maragall se quedaba corto, ya que el pizzo del clan mafioso de los Pujol-Puig-Millet y otros patricios barceloneses no se fijaba en el tres , sino en el 4, el 5, y aún más. Están en marcha las investigaciones sobre el Palau de la Música, la Línea nueve del metro, las ITV, y tantos otros. ¡Qué pesadilla más jodida!

Tengo una pesadilla! En Palermo el pizzo que se cobra es muy variable, y oscila entre los dos euros por aparcar en la ciudad, gestionado por un océano de vigilantes para que no le pase nada impensable a tu coche, hasta algo menos de quinientos euros al mes para un pequeño comercio, o el de casi ochocientos para un hotel. En las grandes obras públicas y privadas se hace algo parecido a lo que ha pasado y pasa por aquí. Las diferencias entre Palermo y Barcelona son muy notables. Mientras en Palermo hay capos de la mafia en cada barrio y después en cada localidad siciliana, que se coordinan a nivel palermitano y de diferentes zonas sicilianas, en Cataluña esta función la ejercen las organizaciones locales de los partidos. En Palermo la mafia se organiza de abajo a arriba, en Cataluña de arriba abajo. La corrupción en Palermo está generalizada en todos los estamentos de la administración y de la policía; en Barcelona está Degeneralizada, es decir, se concentra, de momento, sólo en las cúpulas políticas y administrativas. En Palermo se secuestra y asesina, en Barcelona de momento no, que se sepa. En Palermo se amenaza de muerte; en Barcelona (que se sepa) sólo se amenaza administrativamente y con influencias políticas o judiciales. Aunque Itziar, la concejala de Ciutat Vella, abandonó su cargo por amenazas de muerte de la mafia paquistaní, que la guardia urbana no supo, o no quiso, detener. ¿Habéis visto el filme "Bitiful", protagonizado por Bardem? ¿Qué pesadilla más jodida!

Soñé que para entender la mentalidad profundamente mafiosa de Jordi Pujol y Soley bastaba con un botón: los periodistas que le acosaban y molestaban este verano en Queralbs despertaron un día con las ruedas de los coches pinchadas. Una casualidad, claro. En su época de Presidente de la Degeneralidad llamaba directamente a los directores de los periódicos cuando publicaban una noticia que no le gustaba, y pedía explicaciones. Una casualidad, claro. ¿Lo habéis visto en la tele, índice alzado de la mano derecha amenazando a los parlamentarios que iba a tirar de la manta? Son tan estúpidos que le preguntan al Gran Capo si es un mafioso y ¡aún esperan una respuesta firme y clara! Esto sólo es posible en una pesadilla!

Soñé que el astuto y criminal grupo mafioso de Jordi Pujol Soley y familia, más otras familias patricias catalanas, quiere desviar la atención de lo que realmente ha pasado en este país, y nos habla de un engaño al fisco durante más de treinta años, lo cual ya es grave de por sí. Pero cuando un ladrón de alcantarilla reconoce un delito es porque nos quiere ocultar la parte del león, lo que realmente sucedió: el saqueo del país desde hace cuarenta años mediante el cobro de un cuatro o más por ciento en cada obra pública, con el tejido de una red mafiosa en gran parte de las poblaciones catalanas, en las que alcaldes, concejales y partidos (no sólo CiU, y tampoco todo el partido) se enriquecían y crecían con la obra pública, los permisos oficiales, las concesiones, es decir, mediante el cobro del pizzo por parte de CiU. O por parte del PSC, donde este tenía más fuerza y arraigo: en Sabadell, en Santa Coloma, en Moncada y alguna otra localidad, como organización mafiosa menor en competencia desleal con la mafia mayoritaria de CiU. En muchos lugares, como Torredembarra, esta mafia se ha hecho transversal y engloba a casi todos los partidos como casta política bien arraigada ¡Sin embargo tal corrupción es inimaginable, esto sólo es posible en una pesadilla!

Soñé que esta es la gran obra y la herencia que nos deja Pujol: la paciente construcción desde la Degeneralitat de una red mafiosa, que repartía el 1,5 para la familia, y el 2,5 para el partido, en toda Cataluña. Pero el Gran Capo no sólo no se suicida, con una nota de descargo para la familia, la patria y el partido, sino que además intenta ganar pleiteando, aunque ello suponga su total descrédito político y nacionalista. El Padre de la Patria era sólo una mala y rastrera imitación del Padrino. Cuando decía patria pensaba en su patrimonio. ¡Qué opresión en el corazón! ¡Qué sudor! ¡Y no despertaba nunca, como el resto del país!

¡Tengo una pesadilla! La gran diferencia de la mafia catalana con la siciliana, calabresa o napolitana es que no se le conocen, de momento, ni asesinatos ni raptos, o amenazas de muerte. Y no es poco. Es sobre todo una mafia de carácter político, insertada en la partitocracia (tanto de CiU como del PP y del PSOE-PSC) y en las instituciones administrativas y gubernamentales, que va de arriba abajo, como una telaraña circular que tiene su centro en la familia Pujol, sus cómplices necesarios en varias consejerías de la Degeneralidad, otras familias patricias (no todas) y sus extremos locales en los ayuntamientos, pasando por el intermedio de las instituciones comarcales y provinciales. Aquí está la investigación de la familia del consejero Puig. El caso Millet, confeso y declarado culpable, pero en libertad, es un episodio que no se entiende sin la existencia de esta red mafiosa catalana, impulsada desde la Degeneralidad ¡Qué pesadilla más increíble!

Soñé que esta telaraña autonómica, con ínfulas independentistas, ha sido posible gracias a la complicidad de los gobiernos centrales del PSOE y del PP, que necesitaron el apoyo de CiU para gobernar con mayoría suficiente. Dada la mayoría absoluta del PP y la "locura" independentista de CiU, quien podía y amenazaba con tirar de la manta, finalmente ha tirado de la manta. Y ahora se delata lo que todo el mundo ya sabía desde hacía muchos años, desde la estafa de Banca Catalana, desde el caso Prenafeta, el caso De la Rosa, el caso del Palau de la Música y tantos otros, es decir, que la familia Pujol-Ferrusola se había enriquecido mediante el cobro del pizzo a toda obra pública realizada en Cataluña, que CiU se había financiado del mismo modo, que la familia Pujol-Ferrusola había tejido una telaraña mafiosa, cobrando comisiones por servicios no realizados, ejerciendo cargos remunerados en empresas que pagaban religiosamente por nada, y por miedo, sustituyendo concursos públicos por subastas al mejor postor (caso de las ITV), monopolizando los servicios florales y horticultores de las empresas catalanas (el césped del FC Barcelona), y un largo etcétera de extorsiones, chulería, comisiones, evasión fiscal, envío de dinero a paraísos fiscales, amasando una fortuna de varios cientos de millones de euros. Cuando hablaban de la patria catalana pensaban en su patrimonio apátrida. Cuando imponían el pizzo lo hacían en nombre de Cataluña. ¡Qué pesadilla más irreal!

Soñé que la ocultación fiscal es sólo la calderilla. La gran pregunta es cómo la familia Pujol-Ferrusola ha acumulado una fortuna de unos tres mil millones de euros.

¡Tengo una pesadilla! ¡Y no se ha suicidado! Y encima nos insulta e insulta la inteligencia de todos los catalanes haciéndonos creer que se trata sólo de la evasión fiscal de una herencia. Mafioso, ladrón y mentiroso. ¡Pero si el personaje se permite el lujo de pinchar las ruedas de los periodistas que lo acosan informativamente en su casa de Queralbs, y se permite una absoluta prepotencia en sus relaciones con el Parlamento! Su hijo político, Artur Mas, ¿está implicado también en estos fraudes a Hacienda y en esta red mafiosa? Los investigadores lo dirán en su momento, aunque dos y dos siempre suman un cuatro ... por ciento. ¡Qué pesadilla! ¿O no?

Pero la pesadilla no termina aquí. Si la mafia política catalana ha sido posible y tolerada desde el gobierno central es porque casi todos los partidos, casi todos los altos cargos políticos, tanto del gobierno central como desde las diferentes autonomías, se ha convertido en una máquina mafiosa de hacer negocios ilegales, sobre todo tomando como punto de partida la construcción, pero no sólo la construcción. ¿Llegarán las investigaciones a revelar toda la trama corrupta y mafiosa existente en España? Y aún más utópico e improbable: surgirá alguna vez alguna prueba de la muy probable conexión entre la mafia política española y catalana, con las mafias internacionales: siciliana, napolitana, calabresa, paquistaní, china y rusa? ¿Qué pasa en el puerto, donde se hacen negocios privados en instalaciones públicas y se privilegia la rapidez a la seguridad o el menor control sobre la delincuencia y el contrabando? ¿Y los ochenta muertos del metro de Valencia que no han llegado a un juzgado? ¿Y las tarjetas de barra libre de Bankia / Caja Madrid, pero no sólo de esa entidad? ¿Y los aeropuertos sin aviones? ¿Y la libertad de delincuentes condenados, como la del cacique Fabra (de Castellón) y la de Millet?

¡Tengo una pesadilla! El régimen monárquico surgido de la Transición es de naturaleza corrupta. No es reformable y se fundamenta en una partitocracia mafiosa. La justicia está sometida al ejecutivo y sirve a los intereses de los poderosos y los corruptos. Hubo un cambio de régimen, para que todo siguiera igual, pero que pareciese que todo había cambiado formalmente ¡Una farsa! Hay que volver a lavarle la cara al régimen e impedir que todo sea tan crudo y evidente. Quizás le llamen República, pero será lo mismo. Ya verán como todo seguirá igual, pero lo importante es que no sea evidente. ¡Qué jodida pesadilla!

Y soñé un país, con un paro astronómico, con miles de familias desesperadas, con recortes impensables en sanidad y educación, que han sido desviados de la lucha de clases y antiparlamentaria hacia la ilusión de una independencia gloriosa que lo resolvería todo, sencillamente porque la independencia comenzaría con una especie de amnistía para mafiosos, que resolvería felizmente todos los problemas judiciales de la familia Pujol-Ferrusola. Resulta que la independencia, considerada como el advenimiento del paraíso en la tierra, era sólo otra mentira de la Nada Honorable rata de alcantarilla y sus compañeros. ¡Qué pesadilla más jodida! ¡Cuánta frustración en el horizonte inmediato!

¡Tengo una pesadilla! Ya sabemos que Pujol no irá a prisión, ya sabemos cómo se libró Millet. ¡Ni les han retirado el pasaporte! ¡Ni prisión preventiva para evitar la destrucción de pruebas! ¡Si la primera acusación ha tenido que hacerla un sindicato de extrema derecha, para vergüenza de todos, y de todas las instituciones!

Pero algo ha cambiado, y eso no nos lo podrán robar: ahora todo el mundo sabe que el gobierno de la Degeneralitat nunca nos solucionará nada, porque cualquier solución pasa por su supresión. ¡Nadie nos representa, sólo nosotros podemos decidir sobre todo aquello que influye en nuestra vida!

¡Tengo una pesadilla! ¿Qué puede esperarse de una Degeneralitat que denunció a los ciudadanos que protestaban pacíficamente contra unos parlamentarios decididos a hacer unos recortes sociales brutales, que no anunciaron en sus programas electorales? ¡Qué hacer con una Degeneralitat que ataca a unos ciudadanos en lucha contra la traición de los parlamentarios elegidos por ellos mismos, que son amenazados y encausados judicialmente! ¿Qué se puede esperar de un Estado en el que los Mafiosos no sólo se han metido en el gobierno, sino que son el poder? ¿Qué puede esperarse de un Pujol que no se suicida, hartándose con un plato de setas venenosas? Y ni siquiera se les aplica prisión preventiva, por lo que continúan libres, destruyendo todas las pruebas inculpadoras que quieran.

¡Tengo una pesadilla! Pujol no ha sido nunca un mito, sino un fraude que muchos han ayudado a que fuera creíble. Su gran fuerza ha sido siempre la omertá. La carrera independentista de los Pujol y los degenerados de la Degeneralitat ha sido una carrera desesperada hacia la impunidad, que puede finalizar con una investigación de la Unidad Antifraude de la policía, que llegará tan lejos como interese al Estado español. Ya veréis como aquí no ha pasado nada y todo se queda en una pequeña infracción fiscal! O como mucho, como no le han retirado el pasaporte a nadie, todo quedará en una condena virtual, como la de Millet, y / o en un exilio dorado en Brasil.

¡Tengo una pesadilla! Y, ahora, ¿qué hacemos con la Degeneralitat? Y con todas estas Mafias? Llegará la Justicia hasta el fondo de este barril de mierda en que se ha convertido la política como monopolio de los negocios más jugosos?

¡Tengo una pesadilla! Sabéis que Jordi Pujol Ferrusola y el marido de la Cospedal formaban parte del mismo Consejo de administración de una empresa dedicada al blanqueo de dinero? La corrupción no sabe de partidos y de falsas ideologías, son unidos por el mismo afán de incrementar el propio patrimonio, fuera de patrias y otras zarandajas.

Pero en realidad todo esto son minucias. Una estadística publicada en la prensa indica que en 2007 el Estado español tenía superávit fiscal, pero la Banca tenía una agujero que podía cuantificarse en un billón de euros. En 2014 esa misma estadística, actualizada, señala que la Banca ha sido rescatada, pero que el Estado español se ha endeudado en un billón de euros, pese a los recortes sociales realizados. No hay que ser un genio para comprender que el Estado se ha endeudado, en los últimos siete años, con el pago de la deuda de la Banca. A eso se le llama socializar las pérdidas y lo pagan los de abajo con sufrimiento, sangre y lágrimas. Tampoco importa el cuantioso fraude fiscal del gran capital, porque la gran solución estatal (y la parte del león) radica en seguir bajando los salarios y proseguir con el recorte de los gastos sociales. La disminución del paro nunca ha sido tampoco un objetivo realista, porque cuanto mayor sea el paro, mejores perspectivas habrán de mantener unos salarios “competitivos” de miseria y una sociedad sumisa. ¡Viva las caenas! ¡Viva la independencia de la servidumbre financiera! ¡Qué pesadilla!

¡Fuera todos! Sólo nosotros mismos, como pueblo en lucha por su libertad, tenemos que decidir sobre todo aquello que afecta a nuestras vidas! ¡Fuera todas estas pesadillas! ¡Fuera todos los Estados! ¡Queremos soñar la utopía!

Abrí los ojos y sin embargo seguía la pesadilla, pero a peor.

Agustín Guillamón.
Barcelona, 3 de octubre de 2014

Ilustración: Lorène Bourgeois, La Présence, 1991