Viernes, 28 de julio de 2017|

3 visitas ahora

 

La vida imaginaria del basurero Augusto G. o la muerte de un anarquista

VIERNES 29 Auditoriu Teodoro Cuesta. C/ Manuel Llaneza. Nº 8. Mieres (Asturias)

Estreno de "La vida imaginaria del basurero Augusto G. o la muerte de un anarquista"

Actores:
Ángela Piedra (Laura)
Carla López (Señora Poulette)
Casimiro Palacios (Augusto sin edad y abuelo)
César Menéndez (Augusto 46 años)
José Pedrosa (Augusto 30 años y Roger)
Kike Martínez (Augusto 9 años)
Lucía Pumarino (Ostil)
Mabel López (Gamache)
Maitri Nuñez (Paulina y Moisés)
Noelia Fernández (Angelina)
Oliva Iglesias (barón blanco)
Vitorino Benigno (Augusto 21 años)
Juan Bailadera (barón negro, inspector y Christian)
Maquilladora: Beatriz Cué
Traducción: Miguel Ángel López, Ángeles González
Ayudante de dirección: Yasmina Álvarez
Dirección: Javier Villanueva

Autor: Armand Gatti (Mónaco 1924). Anarquista, resistente maquis, prisionero en un campo de concentración nazi. Tras la guerra, en la década de los cincuenta, se dedica por completo al periodismo, obteniendo en 1954 el prestigioso premio Albert Londres.
Los años 60 verán nacer al dramaturgo y cineasta, autor de obras de compromiso social y político, La vida imaginaria del basurero Auguste G., V de Vietnam, Canto público ante dos sillas eléctricas, La pasión del General Franco, La Columna Durruti. En 1961, su película El cercado será premiada en el festival de Cannes. Su faceta de dramaturgo no le ha impedido nunca proseguir una densa búsqueda poética, destacando de entre sus numerosas obras la monumental Palabra errante (1999) y De la anarquía como un batir de alas (2000-2002). Desde hace 15 años desarrolla un vasto proyecto en el que se funden poesía y física cuántica bajo el nombre de "La travesía de los lenguajes" y que acaba de ser publicado (Enero 2012). Varias de sus obras han sido traducidas al español por Miguel Ángel López Vázquez y Ángeles González Fuentes y publicadas en la Editorial KRK.

Director: Javier Villanueva Pérez (Lieres 1944), diplomado en Magisterio y licenciado en Filosofía y Letras. En los años 60 dirige el Aula de Teatro del Ateneo de Oviedo, el TEU de la Universidad de Oviedo y el TEU de Filosofía y Letras de Madrid.
En los años 70 crea los grupos Caterva, Koturno y Tespis. En los años 80 dirige el Teatro Universitario de la Universidad de Oviedo y en 1988 estrena en el Campoamor su obra Cristos para una cruz con el grupo Teatro Pausa y este mismo año gana el Premio Jovellanos de TVE en Asturias con la obra La princesa de las noches blancas. En el 2003 con el grupo Teatro Pausa, recibe el premio Asturias de las Artes Escénicas al mejor espectáculo amateur. En el 2004 Teatro Pausa se convierte oficialmente en compañía profesional y estrena en el Campoamor obra La princesa de las noches blancas. En 2005 gana el premio de teatro Antonio Buero Vallejo Ciudad de Guadalajara con la obra "Yo no quiero ser Macbeth".

LA OBRA:

La vida imaginaria del barrendero Augusto G. o la muerte de un anarquista, se desarrolla en un barrio de chabolas, Barrio de la Virgen, soporte dramático de la obra, donde vive Augusto G. El barrendero, herido de muerte por los C.R.S. durante una manifestación, es llevado al hospital. En su delirio, vuelve al pasado y mezcla hechos reales con la recreación de esos hechos: la infancia en el barrio, la Guerra del 14, su boda con Laurence, la que fue su primer amor. El tiempo en la obra carece de importancia, la realidad del presente se junta con la del pasado y con la del futuro para hacer coincidir las diferentes edades del protagonista.

En un breve presente, Augusto G. de cuarenta y seis años, será herido de muerte en una manifestación, pero inmediatamente, este fugaz momento será invadido por los demás Augustos: un niño de nueve años cuyos padres han muerto en el incendio que asoló el barrio de La Virgen y que es criado por su abuelo y por Angelina, una vecina; un joven de veinte años, enamorado de Pauline con la que sueña desde el frente durante la Gran Guerra; un hombre de treinta años con el dolor por la muerte de su mujer, Laurence, al dar a luz a su hijo Christian; y un viejo de edad indefinida, pero a la que nunca llegaría el verdadero Augusto, que rumia sus recuerdos para terminar reconstruyéndolos de manera más justa.

En un momento de esta obra en el que Augusto G. de cuarenta y seis años se debate entre la vida y la muerte, manifiesta fervientemente el deseo de que su hijo Christian sea cineasta para que, a través de sus películas, pueda proclamar a los cuatro vientos que el combate continúa y que él, Augusto G. participó en él y que murió en la Revolución. La trama histórica y los personajes, pertenecen al siglo XX, a sus inicios, a la lucha de clases, a la Gran Guerra. Todos pertenecen a la vida real de Augusto, pero su verdadera dimensión la alcanzan en lo imaginario. Un vagabundo, el Barón Negro, cristaliza los terrores de la infancia igual que al Barón Blanco, los de la madurez. Roger Estribot, amigo y compañero de armas de Augusto y enamorado también de Pauline, la reina de la maratón de baile, la que consigue abandonar el barrio y que muere en el incendio de un hospital militar, sin que sepamos realmente si se trata de una enfermera o de una puta. Laurence, amiga de Pauline, con la que se casará Augusto y de la que está enamorado Gamache, el jefe de la S.A.T.O.M.; las malas lenguas del barrio dicen que son amantes. Es él quien contrata a Augusto como barrendero. Laurance morirá al dar a luz a Christian.

Augusto G. de cuarenta y seis años, es el principio y el final de todo; con su muerte da vida a todos los otros, portavoces de todas las etapas de su vida; esta multiplicación del personaje, permite también que, lo que hubiera de ser un soliloquio, se convierta en algo polifónico, en drama, en teatro.