Lunes, 19 de noviembre de 2018|

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Meslier, un cura contra Dios

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La obra de Meslier tuvo el efecto de una bomba. Cuando el cura falleció a finales de junio de 1729 nunca se supo exactamente cuándo ni cómo, dejó dos cartas, una a su sucesor y otra al cura de la parroquia vecina, para que trataran su ensayo secreto con cuidado. Había escrito tres ejemplares. Es fácil imaginar la cara de sorpresa de los dos sacerdotes y la de los parroquianos de Meslier cuando leyeron las primeras palabras del explosivo texto del antiguo cura. El manuscrito fue enviado a las autoridades eclesiásticas en París, aunque ya era demasiado tarde: los intelectuales de la época impidieron su destrucción. Voltaire publicó una versión reducida (y suavizada) en 1762. La Francia de la Ilustración había encontrado a su profeta del ateísmo.

Morir en la hoguera

Ante el peso social de la Iglesia, Meslier nunca osó saltar del púlpito para gritar sus opiniones y esperó a su muerte para hacerlo. ¿Era hipócrita mientras predicaba? Julio Seoane llama a la "solidaridad" ante el dolor y la angustia de Meslier por "no saber qué hacer". Bajo Luis XIV, el rey Sol, era peligroso meterse con el omnipresente catolicismo y los heréticos aún morían en las hogueras de un país en su inmensa mayoría rural y analfabeto. El cura escribió con la esperanza de "limpiar el mundo de iniquidades", por "el amor por la justicia".

En sus conclusiones, dio recomendaciones a todos los que le leerán: "¡Pobres hombres, estáis locos! Locos por creer tan ciegamente en semejantes tonterías. (...) Ha llegado el momento de liberaros de esta miserable esclavitud". Desde las revoluciones de 1789, siempre se cita esas palabras de Meslier: "Deseo que todos los poderosos y los nobles de la Tierra sean colgados y ahorcados con las tripas de los curas". Unos argumentos retomados por Karl Marx y los demás fundadores del pensamiento comunista.

El cadáver de Jean Meslier, el cura que se alzó contra Dios y las desigualdades, nunca fue encontrado. Ninguna lápida recuerda su memoria.

Ateísmo militante en el siglo XXI

Seis autores para entender la lucha contemporánea contra Dios


‘Dios no existe’

Christopher Hitchens

El controvertido periodista británico afincado en EEUU publicó primero un ensayo cuyo título dejaba lugar a pocas dudas: ‘Dios no es bueno. Alegato contra la religión’ (Debate, 2008). “La fe religiosa es imposible de erradicar precisamente porque somos criaturas que todavía estamos evolucionando. Jamás sucumbirá; o, al menos, no sucumbirá hasta que superemos el miedo a la muerte, a las tinieblas, a lo desconocido y a los demás”, escribió allí Hitchens, que remató su jugada a favor del ateísmo militante en ‘Dios no existe’ (Debate, 2009), un recorrido cronológico por la historia del pensamiento ateo desde la antigüedad clásica hasta el siglo XXI.

‘Tratado de ateología’

Michel Onfray

Michel Onfray es el más conocido de los filósofos actuales que siguen esa fructífera tradición francesa de buscarle las cosquillas a las religiones. En ‘Tratado de ateología’ (Anagrama, 2006) aseguró que Dios no estaba muerto. Puede que lo hubiera llegado a estar en algún momento, pero resucitó y se encuentra en la plenitud de su renacimiento, tanto en Occidente como en Oriente. El escritor francés cree que es urgente crear un nuevo ateísmo militante y llama a llevar a cabo una “descristianización radical de la sociedad”. No obstante, también pide que el nuevo ateísmo no sólo se defina a la contra, sino que proponga formas concretas de convivencia.

‘La puta de Babilonia’

Fernando Vallejo

El novelista colombiano Fernando Vallejo pide cuentas a la Iglesia en ‘La puta de Babilonia’ (Seix Barral, 2009). No es un título gratuito: así es como llamaban los albigenses a la Iglesia de Roma, inspirados en la expresión del Apocalipsis. El controvertido Vallejo repasa aquí los crímenes cometidos en nombre de Cristo por su Iglesia desde el año 323 cuando, apoyado por el emperador Constantino, el catolicismo pasó de víctima a verdugo y se convirtió en la religión monoteísta dominante en Occidente.

‘Probablemente Dios no existe’

Joan Carles Marset y Gabriel García

‘Probablemente Dios no existe’ es un alegato a favor del ateísmo. Los ensayistas españoles se preguntan qué es ser ateo hoy en día, cómo surge el pensamiento religioso y cuáles son las fricciones más habituales entre ciencia y religión. El título de la obra es el lema de la exitosa y polémica campaña atea lanzada en Londres en enero de 2009. El ensayista Joan Carles Marset ha publicado también ‘Ateismo y laicidad’ (Los libros de la Catarata, 2008) donde, entre otras cosas, repasa el papel de la laicidad en el proceso de construcción europea y analiza las relaciones entre la Iglesia católica y el Estado español durante la primera legislatura de Zapatero.

‘El espejismo de Dios’

Richard Dawkins

El célebre zoólogo británico analiza en ‘El espejismo de Dios’ (Espasa Calpe, 2008) la irracionalidad y el daño que la religión ha causado a la sociedad, recorriendo el hilo secreto que une a las Cruzadas con los atentados del 11-S. “Antes que Darwin, filósofos como Hume comprendieron que la improbabilidad de la vida no significaba que hubiera sido diseñada, pero no podían imaginar cuál sería la alternativa. Tras Darwin, deberíamos presentir ciertas sospechas en lo más profundo de nuestro ser, con relación a la propia idea del diseño”, escribe Dawkins al principio de este ‘best-seller’ ateo.


La editorial Laetoli publica la primera edición íntegra de Memoria contra la religión. CARLOS PATIÑO
GUILLAUME FOURMONT - MADRID - 02/04/2010 08:00