Viernes, 28 de julio de 2017|

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Presentación de las obras completas de Rafael Barrett

El próximo MIÉRCOLES 5 de junio, a las 19.30 horas, la Sección de Literatura del Ateneo de Madrid (C/ Prado 19) presentará las Obras completas de Rafael Barret (1876-1910).

En el acto intervendrán Juan Pedro Aparicio, Francisco Corral, José Luis Fernández y José María Merino.

Un afectuoso saludo.

Alejandro Sanz
Presidente de la Sección de Literatura
Ateneo de Madrid

DE RAFAEL BARRETT DIJERON:

Barrett nos enseñó a escribir a los escritores paraguayos de hoy; nos introdujo vertiginosamente en la luz rasante y al mismo tiempo nebulosa, casi fantasmagórica, de la "realidad que delira", de sus mitos y contramitos históricos, sociales y culturales.
Augusto Roa Bastos

Yo me encontré con Barrett en el que fue el momento crucial de su vida. Seguro estoy que si ha llegado a ser figura en la historia de América lo debe a aquella hora.
Ramiro de Maeztu

Ya que tratamos de temas literarios, te pregunto si no conoces un gran escritor (...) Rafael Barrett, espíritu libre y audaz. Con lágrimas en los ojos y de rodillas, te ruego que cuando tengas un nacional o dos que gastar, vayas derecho a lo de Mendesky -o a cualquier librería- y le pidas al dependiente que te salga al encuentro un ejemplar de Mirando a vivir de este autor. Creo que ha sido publicado en Montevideo este libro. Es un libro genial cuya lectura me ha consolado...
Jorge Luis Borges

Barrett fue para mí como una sombra que pasa. Barrett debía ser un hombre desequilibrado, con anhelos de claridad y de justicia. Tipos así dejan por donde pasan un rastro de enemistad y de cólera. A la gente le gusta la mentira.
Pío Baroja

Pero el abuelo Rafael, el viejo anarco, te tiroteaba fuertemente la sangre y vos sentías calladamente esos tirones...
Mario Benedetti

Quizás él había vivido en el Paraguay antes, siglos o milenios antes, quién sabe cuándo, y lo había olvidado. Lo cierto es que (...) cuando por casualidad o curiosidad Rafael Barrett desembarcó en este país, sintió que había llegado a un lugar que le estaba esperando, porque este desdichado lugar era su mundo.
Eduardo Galeano