Sábado, 25 de noviembre de 2017|

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¿Un "protectorado" en Haití?. Menudo morro.

A tenor de la tremenda catástrofe de Haití, parece que se empiezan a mover otros intereses más allá de los "humanitarios" y de solidaridad naturales en este tipo de desastres.

Haciendo un seguimiento de la prensa mundial, se pone un especial énfasis en la "falta de Estado" en que ha quedado Haití. Su presidente y ministros han desaparecido del país (para garantizar su seguridad al parecer), sus instancias se han vuelto inexistentes y sus infraestructuras devastadas. Al faltar el estado aparece la necesidad de crear uno para garantizar el orden (debe ser que cuando sí había estado había también orden) y qué mejor asunto que posicionar ejércitos para todo ello.

Estados Unidos ya ha metido en la isla más de 13.000 marines y controla las principales infraestructuras en pié (el aeropuerto principalmente y el principal puerto) y Bill Clinton (el que mandó invadir antes Haiti y deponer a Aristide) señala que "aunque es una tragedia, el terremoto nos ofrece la oportunidad de reconstruir el país".

Brasil está dispuesto a aumentar su contingente militar en Haití, donde ya cuenta con 1.300 soldados.

El secretario general de la ONU pide que se incremente en 3.000 soldados el número de cascos azules en Haiti.

España también refuerza su presencia con tropas militares y amenaza con llevar un buque de guerra con 500 militares a sumar a los que ya tiene en la zona.

Lo mismo ocurre con los demás países europeos y la UE, como conjunto, se apresta a mandar cientos de "gendarmes".

Parece ser que las "potencias" asocian ayuda a establecimiento de estado y ejército y se aprestan a tomar posiciones para establecer un nuevo protectorado (una vez que éstos han desaparecido del mapa y la política colonialista se ejerce por otros medios) sobre un país. Ya solo falta que en los más de 10.000 millones de € que se estima que hace falta conseguir para recontruir Haití se incluyan las partidas de gasto militar.

Hoy por hoy la presencia militar no está contribuyendo a paliar las graves necesidades de agua y alimentos de la población. Cada vez son más las denuncias de la prensa de que EE.UU. está utilizando las infraestructuras que controla militarmente no para el bien de la población haitiana, sino para dar preferencia a la llegada de sus tropas y para dar preferencia a la evacuación de sus nacionales. Es, por tanto, una militarización egoísta y lejos de los intereses humanitarios que dicen guiarla

La solución de los problemas, para este enfoque interesado, pasa por el militarismo, en gran contraste con las necesidades sociales y de justicia de los pueblos. Y en esta carrera por situarse en primera fila están los países y los «líderes” políticos en primera fila dándose codazos por salir favorecidos en la foto. Menudo morro.