viernes, octubre 16, 2026
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Sobre quiénes no quieren respetar su derecho al trabajo

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Si es usted usuario habitual del transporte público y, además, consumidor
al menos ocasional de los medios de comunicación comerciales es posible
que se haya sentido indignado esta semana: resulta que unos señores,
trabajadores del Metro de Madrid han realizado un huelga, poniendo en
peligro (o eso le dicen) su“derecho al trabajo”.

Sin embargo, sinceramente, lo mejor es que no se crea todo lo que le dicen,
y menos lo que le dicen los medios a sueldo de esa oligarquía financiera
que ha provocado la crisis y ahora quiere someternos a todos a unos
ajustes
sangrantes para mantener bien altas sus tasas de beneficios. Si hay una
cosa clara en nuestra Constitución es que el derecho a la huelga es
superior al derecho al trabajo.

Y eso no es así porque lo quieran los huelguistas o los trabajadores.
Nos explicaremos: el derecho a la huelga está colocado en la Constitución
en el artículo 28, es decir, entre los artículos referentes a los derechos
fundamentales directamente exigibles ante los tribunales. El derecho al
trabajo no.

Aunque le extrañe, lo cierto es que esto es así. Y no porque lo deseen los
huelguistas del Metro o lo exijan los sindicatos, sino todo lo contrario,
porque así lo quiere la clase empresarial corrupta y oligárquica que dirige
este país. Les podemos asegurar que los trabajadores del Metro dejarían,
hoy mismo, su huelga, a cambio de que se admitiese seriamente el derecho
al
trabajo como un derecho fundamental exigible ante los tribunales. Y de que,
por tanto, se cumpliese para todos.

Y los que mandan quieren que usted no pueda exigir su derecho al trabajo
porque si hay gente en el paro, se puede obligar más fácilmente a quienes
están trabajando a aceptar peores condiciones en la empresa. Es por eso que
intentan que siempre haya gente en el paro, hasta en las épocas de mayor
bonanza.

Por supuesto, al gran empresariado y a nuestros “excelsos” dirigentes
políticos (a sueldo nuestro, pero bajo las órdenes de ese mismo gran
empresariado que procura no pagar impuestos) también le interesaría hacer
que el derecho de huelga tampoco sepudiera exigir en ninguna parte. Y eso
es lo que buscan con toda esa marea mediática de odio a todo el que se
mueva para defender sus derechos como trabajador y con esos servicios
mínimos enloquecidos que suelen aprobar: dejar en la más absoluta
indefensión a la clase obrera.

No hay duda de que usted puede no creerme, y pensar que el derecho al
trabajo es superior a cualquier otro (ya les gustaría, por cierto, a los
mismos huelguistas de Metro), y que lo que le estoy contando es pura
propaganda. Haga usted mismo la prueba: si está en el paro, vaya al Juzgado
de Guardia o a la Comisaría más próxima. Ponga una denuncia porque su
derecho constitucional al trabajo no está siendo respetado. Exija que los
poderes públicos le garanticen un trabajo digno. Y luego, siéntese a
esperar.

Quizás se sorprenda cuando Rubalcaba no mande a sus muchachos a hacer
cumplir esa parte de la legalidad.
O a lo mejor entienda que alguien, en algún lugar, tiene que hacer algo para
cambiar todo esto. Y los trabajadores del Metro, precisamente, lo están
haciendo.

*José Luis Carretero Miramar.*