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A propósito de la Transición… y del fracaso de la CNT. (La Transición en Rojo y Negro).

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José Álvarez

Eso que se ha llamado la Transición, aunque con el relevo generacional quieren cambiarle el nombre, fue un acuerdo entre la oligarquía que no solo se mantenía, sino que acrecentaba su poder económico, libre de cortapisas, unida a sectores significativos del aparato estatal franquista, sobre todo judicial y policial, y también altos funcionarios beneficiados de las privatizaciones por un lado y casi todos los militantes de los partidos antifranquistas y líderes sindicales, incluidos los de ultraizquierda por el otro ( estos últimos se acomodarían poco después). Y que a cambio de la amnesia colectiva histórica, judicial y económica, pactarán una democracia representativa mientras todos ellos alcanzaban mejores cuotas de poder y puestos de trabajo en un Estado que ampliaba sus redes clientelares.

La gran perdedora fue la clase trabajadora inmersa en una crisis económica y del cambio productivo mundial, acrecentada en España, pero es verdad que la reforma fiscal, y sobre todo, la entrada a la Unión Europea, permitieron ciertas prestaciones.

El hecho es que, por miedo, apatía, ideología acomodativa, u otras causas, la población se mantuvo especialmente pasiva.

Esta actitud pasiva de la mayoría de la población contrastó con las numerosas movilizaciones de sectores significativos, pero minoritarios y muy radicalizados.

Es precisamente dentro de estos sectores donde se debe enmarcar la historia de la CNT que estudia el libro de Reyes Casado Gil.

El libro es interesante, pero sus análisis llegan 25 años tarde. La responsabilidad no recae tanto sobre la investigadora, sino sobre la persona que la hizo transitar por la propia investigación.

A estas alturas no se puede estudiar una organización como la CNT sin echar mano al análisis de los movimientos sociales , el funcionamiento interno de las organizaciones y al estudio de las mentalidades de sus participantes.

Compárese el libro con el de Bellver referido a Valencia es su búsqueda de los por qué, por ejemplo.

El hecho es que la muerte de Franco (y para algunos la de Carrero), supusieron una “apertura de posibilidades” que llevó a sectores significativos a movilizarse, mientras la crisis económica redujo la financiación del Estado, que además, tenía que aumentar sus prestaciones. Sin embargo, el Estado se estaba quedando sin liquidez y optó por una mayor represión, acrecentando así la solidaridad y provocando un ascenso de la conflictividad.

La represión generalizada ya era demasiado onerosa y es cuando los franquistas más clarividentes pactan que el Estado pague el funcionamiento de unos sindicatos burocratizados y profesionalizados de concertación, o si se quiere decir claramente, de colaboración con los empresarios, con una legislación y unos medios donde la elecciones sindicales son el último eslabón de una cadena que potencia la profesionalización sindical y el control por parte de las direcciones sindicales.

Habitualmente se le ha echado la culpa a Santiago Carrillo de que el PCE utilizó a su antojo a CCOO, pero lo cierto es que ni sus dirigentes, ni los pocos que había en UGT, se opusieron a este modelo.

En este modelo de concertación no es que no pintara nada la CNT, es que debía ser aniquilada, porque pese a su debilidad, era la única organización que podía conectar con el descontento de amplios sectores radicalizados de la clase trabajadora.

Esto no es lo que explica Casado. La situación dialéctica entre el poder y una organización como la CNT, como si estuviera encerrada en sí misma, lo que al menos en una primera fase, huelgas como la de gasolineras en Cataluña demuestran que no fue así.

Y sin embargo, tiene claro que hubo un intento por parte del aparato judicial- policial para criminalizarla, el caso Scala, cuando Martín Villa, que la conocía bien a la Confederación , fracasó en su intento de manejarla.

Sería un ejercicio interesante comparar el crecimiento de algunas de las federaciones locales, con la actuación policial sobre individuos y grupitos, que en muchos casos eran foráneos y que concluían con la práctica desaparición de esa federación.

Pero ello fue un complemento, importante a veces, pero un complemento, al fin y al cabo, a la legislación y financiación sindical, contrarias a las tácticas de la acción directa.

A mi modo de ver, Casado acierta cuando resalta que los intentos de reconstrucción de la CNT son frutos del cambio de mentalidad tras el 68 y que sitúa en el 73 (tal vez en el 72, pero eso es secundario), pero no analiza como son y eso no le permite explicar como muchos de aquellos que inicialmente adoptaron las posturas más radicales, pocos años después, no habían derivado a posiciones más sindicalistas, como ha pasado históricamente en la CNT, sino que acabaron como liberados en el PSOE en el gobierno, una UGT reforzada, o sencillamente como técnicos de los mismos.

Es verdad que en algún caso pudieron ser “comprados” (se les daba un buen empleo) por el poder, pero como hipótesis más bien da la impresión, que su cambio tenía más que ver con un intento de influir sobre la sociedad, a partir de una concepción de vanguardia. Muchos de ellos se habían formado en grupos marxistas o cristianos, ( aunque es verdad que como deja traslucir Herrerín, la misma concepción de poder existía en algunos grupos de la FAI en la II República).

Si no podemos cambiar la sociedad desde abajo, lo haremos desde arriba. En todo caso es una hipótesis que solo un estudio de mentalidades militantes podría demostrar.

Ya Melucci constató hace años que en un contexto de declive de los movimientos sociales, (situación que ya se estaba produciendo a finales de 1978, el desencanto y que se suele dar por una frustración ante las expectativas no satisfechas), se produce un proceso de radicalización en el discurso de las organizaciones, al menos en una primera fase.

Y los enfrentamientos se trasladan a su seno. Esto explicaría en parte, el desarrollo del V Congreso, que creo que la autora trata bien y acierta al afirmar que la cuestión sobre las elecciones no era el tema sobre el que pivotó el debate inicial, aunque ya comenzaba a ser importante.

Sobre la baja afiliación a grupos profesionales , sindicatos y partidos, Pérez Ledesma explicó las causas para el caso español que él atribuía al fracaso del sexenio democrático o revolucionario, como se quiera, y que se acrecentarían por la represión y sus secuelas.

Con la excepción del PCE, unos 40000 para finales de 1975, cuyos militantes pertenecían a sectores y zonas muy concretas, la CNT era comparable a otros sindicatos y grupos .

Sólo las CCOO eran bastante representativas, pero como su historia la han hecho sus propios liberados o afines es difícil contrastar datos, y su influencia cotidiana real, pero al menos hasta 1976 en las empresas era bastante más variopintas de lo que se trasluce.

Hemos llegado a una situación en la que es muy difícil alcanzar a conocer toda la bibliografía o la documentación sobre un tema, pero algunos no deben obviarse A este respecto llama la atención que no cite ni en la bibliografía,  la tesis de Pablo Carmona de 2012 en la UCM (si cita la tesina: Transiciones a pie de página) que también trata aspectos culturales..

En síntesis, el libro está escrito con sencillez y claridad, lo que siempre se agradece. Y da una visión de conjunto, pero su explicación resulta incompleta porque no tiene en cuenta la dinámica poder- contestación (elemento fundamental), ni el porque de las dinámicas internas, si no se atienden a sus mentalidades. En la CNT y a lo largo de su historia convivieron distintas formas de actuación, e incluso ideologías, como deja intuir el libro de Monjo. Tampoco trata la falta de apoyos internacionales y financiación.

Sin analizar estos aspectos,  no resulta explicable,  como al cabo de los años, una parte de la CNT se ha transformado en grupos muy minoritarios sin apenas influencia en la sociedad, aunque hay ligeros visos de que esto está cambiando, y la otra muy mayoritaria en cuanto a la afiliación, no ha logrado cambiar un ápice la política sindical general en beneficio de la cl

 

 

 

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