Mara Fernan no puede contener ni su pluma ni su boca ni su cabeza ni su expresión más sonora. Desde el silencio más abrupto y desde la indignación más callada por no poder formar palabra adecuada recalco y formulo mi denuncia:
Solo la dignidad vestida desde su definición, desnuda de color y de idea y de patria. No y digo no y grito no y sé consciente tanto desde aquí como desde allí. No me insultes ni me definas ni me vistas de patria ni de religión ni de partido y te digo DESPIERTA. Entérate de lo que pasa y grita. Vergonzoso y no es humanitario si no denuncio de dónde vienes ni defiendas encima. Es duro ver como tu madre te desprecia y arroja en ti sus demonios pero despierta y RECONOCE. No me vale el relato de compasión aunque lo envuelva una experiencia real. No me vale tu grito envuelto en máscara de hipocresía ni el grito envuelto de rebaño que envuelve mi vulnerabilidad. No me vale la violencia que emana de una frustración personal y similar a tu contrario. DESPIERTA Y SOLO RESPETO Y SOLO SOMOS PERSONAS Y NO VALE NI UN LADO NI OTRO Y MÁS DEL TUYO QUE HACES CORTAR LA MANO DE LA QUE QUIERES COMER.
NO ME ENTIENDES Y YO ENTIENDO DEMASIADO.
Mara Fernan
